En el Hollywood de hoy, ni siquiera ser poseedora con menos de cuarenta años de dos Oscar a la mejor actriz es garantía de encontrar buenos papeles. Que se lo digan a Hilary Swank (en la imagen), que, tras ser galardonada con tal premio por sus interpretaciones en Boys don’t cry (1999) y Million Dollar Baby (2004), ha tenido que conformarse en los últimos años con apariciones en films progresivamente infames como Amelia, Betty Anne Waters, La víctima perfecta y Noche de fin de año.
Las dos nuevas películas en las que Swank tiene previsto figurar aspiran a romper su mala racha. La primera es The Homesman, nueva realización del también actor Tommy Lee Jones en la que Swank compartirá cartel con él y con Meryl Streep. Una road movie dramática sobre personajes trabajadores, al borde de lo marginal.
La segunda es You’re Not You, otro drama, sobre la relación entre una enferma y su cuidadora, que adapta la primera novela de Michelle Wildgen y que dirigirá George C. Wolfe. You’re Not You supondrá todo un desafío para Swank, ya que encarnará a la víctima de esclerosis lateral amiotrófica, terrible dolencia que han sufrido entre otros el jugador de béisbol Lou Gehrig y el astrofísico Stephen Hawking.