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Space Siege
Pongámonos en situación. El futuro. La Tierra ha sido invadida por los Kerak, una raza alienígena que pretende acabar con toda la raza humana. Los supervivientes de aquella invasión intentaron huir en grandes naves espaciales pero sólo una consiguió escapar de La Tierra, la llamada Armstrong. El problema está en que mientras la nave se alejaba de la superficie del planeta, los Kerak consiguieron anclarle una cápsula de ataque llena de guerreros. Seth Walker, especialista en tácticas de combate, será el encargado de intentar acabar con los “invitados” y tratar de devolver la esperanza a la humanidad.
Con esta pequeña introducción comienza el juego. Nosotros encarnamos a Seth y nada más comenzar empezaremos a pegar tiros para terminar con los primeros alienígenas que nos encontraremos. Al principio nos encontraremos un tanto perdidos sin saber qué está pasando, ya que la aventura comienza sin rodeos y sin explicaciones. Según vayamos avanzando por los pasillos de la enorme nave en la que nos encontramos, distintos mensajes explicativos nos irán aclarando cada una de las habilidades de nuestro personaje, además de las acciones que ejecutará pulsando el botón adecuado del teclado. Lo cierto es que el control es bastante simple y, si estamos habituados a juegos RPG, en un par de minutos lo manejaremos con soltura.
Space Siege realmente no es un reto muy difícil. A decir verdad es bastante sencillo y cualquier persona podría pasárselo sin demasiados problemas, lo cual puede ser un inconveniente para los jugadores algo exigentes. La mayor parte del tiempo nos lo pasaremos recorriendo pasillos y salas para acabar con todo bicho viviente, para llegar a un lugar determinado que se nos haya fijado como objetivo. Normalmente nos saldrán enemigos en grupo y de vez en cuando irán acompañados de un Kerak acorazado, el cual aguantará más golpes, pero con un mínimo de maña de nuestra parte, acabaremos con todos ellos sin mucho esfuerzo. De todas formas, en el caso de que por cualquier motivo acabemos muriendo, apareceremos en el centro médico más cercano para poder seguir con nuestra misión.
A medida que matemos alienígenas, estos irán soltando piezas de mejora que nos servirán para aumentar nuestras características (una mayor resistencia, más vida, un aumento de daño con nuestros golpes, etc.), las de nuestras armas o las del robot que nos ayudará en nuestra misión. También se pueden conseguir piezas en lugares como taquillas o cajas de suministros según vayamos explorando la nave.
Por si nos pareciera poco, Seth también dispondrá de habilidades y de mejoras cibernéticas. Las habilidades las iremos obteniendo en nuestro avance y nos permitirán hacer cosas como correr más rápido, añadir daño de fuego a nuestras balas o asestar grandes golpes a los enemigos. Por otra parte, las mejoras cibernéticas aumentarán de forma significativa nuestras estadísticas de combate, pero a un alto precio… Según implementemos mejoras de este tipo en el cuerpo, iremos perdiendo humanidad de forma irreversible (una vez mejoremos cibernéticamente, las piezas no se pueden quitar), e influirá en el desarrollo de la historia. Además, en el campo del aumento de estadísticas, están los puntos de destreza. Estos puntos los iremos ganando poco a poco durante el juego para especializar a Seth en la rama de la ingeniería o del combate según nuestras preferencias.
Gráficamente Space Siege está bastante cuidado dado el género al que pertenece. Los modelos tanto de los personajes como de la nave tienen un nivel alto de detalle y prácticamente todos los objetos de cada sala y pasillo pueden ser destruidos con nuestras armas. En muchas ocasiones nos encontraremos en nuestro camino con barriles explosivos que ayudarán al deterioro de ordenadores, cajas y demás material, además de venirnos de perlas para quitarnos de encima algún que otro habitante no deseado del Armstrong.
Como conclusión, su propuesta resulta entretenida. Tiene una mecánica bastante simple y cualquier persona que haya cogido antes un videojuego no tendrá problemas para manejarlo. Pero también tiene unos cuantos fallos que hacen que no sea especialmente destacable, y uno de ellos es su historia. La invasión alienígena es todo menos original. Quien busque acción sin complicaciones, seguro que disfrutará un tiempo, pero en cambio quien pretenda un mínimo de profundidad y meteros en la trama, erró al elegir juego. Digamos que en conjunto no tiene nada que haga que sea un mal título, pero tampoco tiene nada que destaque para convertirlo en un éxito.
-Jorge Núñez
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