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Terry Gilliam
A pesar de tratar con alguien que ha demostrado tanta creatividad, me gustaría comenzar preguntando por cuestiones más financieras a la vista de los conocidos problemas que has tenido en tu carrera para sacar proyectos adelante. Para empezar, a lo largo de tantos años ¿qué cambios has visto en la forma de funcionar de la industria?
Bueno, Hollywood ha ido progresivamente pasando a estar más y más controlada por contables y abogados. Antes, si tenías personalidad, carácter, te manejabas allí. Ahora son todo “muertos vivientes”. Se preocupan del mercado mundial de una forma más dominante, algo que antes claramente no pasaba, pero ahora sacan más dinero de fuera que de dentro y eso extiende su poder y su necesidad de ejercer un control global. Curiosamente, en Europa sucede que cada vez más se preocupan de introducir sus propias creaciones en el circuito de Hollywood... de modo que se financia y se da más dinero a los que cumplen esas reglas y por tanto se encaminan también en esa dirección...
Así que todo acaba regido por su industria...
Sí, el problema es que acaban dominando el mundo. Es muy difícil hacer una película pequeña en el sentido de que no va a tener relevancia y acaba siendo más fácil hacer una grande de 20 millones que una de 2 por el espacio que le dejan...
Nunca me gustó Hollywood, pero de ahí saco la financiación. El tema es que salvo que seas un Spielberg acabas pasando más tiempo buscando la forma de levantar el proyecto que haciendo cine.
De acuerdo, me nombras a Spielberg. Pero tu caso puede ser de los más particulares porque has tenido éxitos sonados, tienes una trayectoria repleta de cintas admiradas y lo que se suelen llamar películas de culto... no estás en una zona intermedia que digamos ¿Cómo puede explicarse que sigas teniendo tantos problemas?
Probablemente los problemas empezaron con Brasil, donde protagonicé una batalla pública con los estudios... que gané. Lo cual es una cosa verdaderamente problemática (ríe).
[Nota del redactor: Gilliam llegó a publicar un anuncio en la revista Variety a página completa con el mensaje “Querido presidente de la Universal, ¿cuando estrenarás mi película Brazil?”]
Y sí, Baron Munchausen como desastre financiero [La película contaba con un presupuesto inicial de 23 millones de dólares y acabó costando 46] tuvo su importancia de cara a ser empleado como excusa para confirmar la imagen que querían dar de mí.
Estos dos últimos años hemos estado buscando financiación para un par de proyectos y te encuentras que la gente no se preocupa de lo que has hecho y de lo que has generado, sino que esta leyenda que se fue formando ha acabado teniendo más importancia.
Pero con algo tan difícil como los fans acérrimos, sigue siendo un caso inexplicable pues cuentas con la base que cualquier producto quisiera para sí.
Sí OK, es cierto. Los fans están ahí y tienen una gran importancia. En cualquier caso, para la financiación de determinados presupuestos acaba haciendo falta más, llegar a más cantidades de gente. Películas como ‘El Rey Pescador’, o ‘Doce monos’ son grandes hits, fueron grandes producciones con una gran rentabilidad y sacaron mucho dinero, en resumen, éxitos financieros. Pero es que cualquiera de mis películas ha hecho dinero, aunque fuera un dólar (sonríe), pero siempre han generado más.
El otro problema es que ellos quieren ganar la lotería, si ponen 20 millones, quieren ganar 20 millones con su apuesta...
El tema llega hasta el extremo que J.K. Rowling te quería a ti para dirigir las adaptaciones de Harry Potter y te la quitaron de las manos a favor de Chris Colombus...
Sí, así es. La única de ellas que realmente me gustó fue la de Alfonso Cuarón. Pero Chris Colombus era muy “seguro”. El argumento por el que no me contratarían es que ellos querían una película muy segura. Yo por mi parte, quiero su dinero y mi independencia, y esa es una muy mala combinación (sonríe).
En cuanto a Hermanos Grimm, tu última superproducción, al verla tienes la sensación de que hay algo de una personalidad que la diferencia de otras películas del género, pero que le falta un 'algo más'.
Sí es cierto. Para empezar yo tenía una suerte de compromiso, el compromiso de hacer algo con los textos de los Hermanos Grimm y sus cuentos y quería llevar uno. Influyeron los problemas en preproducción con quienes iban a financiarla y que finalmente para tirarla adelante tuve que aceptar un guión que yo asumí pero que no me gustaba y que trataba de rescribir. Pero llegó a un punto muy delicado. Normalmente, los problemas que tengo, que con rodajes realmente he tenido con sólo dos películas, no se producen en esta fase, ya al final. Aquí, llegada última fase se dieron cuenta que había cosas que no gustaban y yo tuve que decirlo: no deberíais haber escrito el guión. Pero no creo que sea una mala película, es un show...
Da la sensación de ser una película de Terry Gilliam a la que le falta algo para ser de Terry Gilliam.
Exacto, exacto. Eso es. Pero sin embargo recaudó millones de dólares, lo cual por mi parte está perfecto. Es dinero (sonríe)
Y pasando a la siguiente, la polémica Tideland ...
Sí ¿recuerdas lo de San Sebastián? La odiaron...
Hubo varios críticos de cine muy escandalizados porque la niña protagonista ayudaba a su padre (en este punto Gilliam asiente con la cabeza y hace el gesto de inyectarse en el brazo) a pincharse drogas...
Sí... pero ¿Cual es el problema?
Bueno, teniendo el cuenta que el cine trata de llegar a públicos más grandes que otros espectáculos como decías, ahí es muy fácil acabar hiriendo sensibilidades con una escena tan impactante. ¿Cómo lo veían desde producción?
Sí, pero hay que ver lo que pasa en la pantalla y hay que ver lo que les llama la atención. Se trata de una relación entre una niña y su padre, él necesita una química y ella la prepara. Si él fuera diabético, ella lo prepararía. Es algo terrible pero es el punto en el que está. El productor no me dio ningún problema ya que tuve todo su respaldo para hacerla.
Enlazando con el productor... con todo lo que tenga de detestable a veces puede en todo caso servir para canalizar los deseos del autor y a la vez llegar al público. ¿Te has sentido así alguna vez o particularmente cómodo trabajando con algunos?
Siguiendo con Tideland, con Jeremy Thomas estuve muy a gusto porque no se asustaba con lo que yo le decía. También tuve una buena experiencia en 12 monos con Charles Roven... lo cierto es que he tenido productores bastante buenos pero en general el problema es que yo les digo que si quieren trabajar conmigo, es mí película. No quiero hacer la que quieran hacer los productores, no quiero que me impongan si he de hacer una comedia. El problema es pues, encontrar un productor que se implique en el argumento el guión y lo que hago. Quiero la historia en la que me implico, no sus cambios. Estoy de acuerdo en tratar algunos momentos para evitar por ejemplo que sea aburrida en algunos tramos y hacer correcciones... eso es todo.
A la hora de la verdad, en Tideland por ejemplo, me encuentro con seguidores que la adoran y me dicen que es lo mejor que he hecho desde Brasil, y gente que la odia y yo no entiendo por qué la odian.
Uno de los problemas que tiene es que es una película difícil de ver. No te sientes a gusto con ella. Eso sí, es muy fácil que se te quede en la cabeza y pases mucho tiempo pensando en ella.
¡Exacto!. ¡Pero eso que es es justo lo que yo quería hacer!.
Otro problema añadido puede ser el de la perspectiva, ya comentabas en su momento que la gente al verla por segunda vez cambia su punto de vista. Al tratarse de una película en que una niña trata de resguardarse del mundo horrible que la rodea en su ficción, uno espera -y más viendo tus antecedentes, o con películas recientes como El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro - ver un mundo fantástico. Luego lo que ves es a la niña jugando con muñecas e imaginando...
Sí... es muy divertido porque Guillermo del Toro habló conmigo para decirme “oye, hemos hecho la misma película”. Ambas tienen esa base argumental en común. Pero la suya la adoran los críticos, mientras la mía la odian. Es una película perturbadora mientras él la ha enfocado muy romántica y ha conseguido que sea fácil de disfrutarla, la mía es difícil de ver. Curiosamente la he enseñado niños y no entienden el problema porque es algo de su perspectiva. A todos nos influye nuestra perspectiva y lo que tenemos en la cabeza, pero si pudiéramos tener un lavado de cerebro y quedarnos más limpios como la mente de un niño, como era mi objetivo, entenderíamos más su enfoque. En todo caso nunca he hecho algo que genere reacciones tan diferentes, y sé que es una palabra delicada pero me parece más próximo al arte en contraposición al espectáculo que pueda ser Hermanos Grimm. Me gusta la idea de generar reacciones y hacer pensar, impactar aunque acabe generando reacciones en mi contra.
Dijiste en Sitges que, a la luz de todos los proyectos que te han colocado como rumores falsos (Watchmen por ejemplo) tu vida en internet era mucho más interesante que tu vida real. Me vas a disculpar pero quisiera que me dijeras si hay algo de cierto en que vas a llevar a acabo aquel guión escrito con Charles McKeown sobre un contador de historias inmortal...
Aha.... pues (enfatiza) SÍ, es en la que estoy trabajando ahora. No en serio, el productor está ahora mismo -viajó esta semana a LA-, involucrado en conseguir el dinero y parece que estará cerrado. Tuvimos momentos de frustración hace unos meses al ver el presupuesto final requerido pero parece que tenemos 25 millones de dólares asegurados. La haremos en Londres, bueno, al ser coproducción Canadá y UK también nos imponen rodajes en Vancouver, pero en todo caso hay que asegurar que tenga el dinero. No te diré nada más hasta que tenga el dinero.
¿Ni el nombre?
‘The imaginarium of Doctor Parnassus’. Si no me lo cambian...
Bueno y sabes que no puedo evitar preguntarte por cierto proyecto...
El Quijote...
Efectivamente...
Verás, unos meses atrás creíamos tenerlo todo atado, creíamos tener el guión de nuevo en nuestras manos [tras los innumerables problemas surgidos durante el rodaje de The Man Who Killed Don Quijote, recogidos en el documental Lost In La Mancha, tuvo que suspenderse y todos sus derechos quedaron en manos de aseguradoras]. Pero desde entonces he descubierto que la peor gente sobre el mundo son sin duda los abogados franceses. Es una situación tan surrealista como que el abogado francés con el que habíamos estado trabajado 2 años, en el momento en que creíamos que estaba cerrado fue despedido y el nuevo empezó a poner problemas y mes tras mes se ha ido retrasando por lo que siguen teniendo los derechos. Es una broma, una mala broma.
Pero con todo lo que ha pasado desde tu proyecto original, la idea habrá cambiado. Incluso te sentirás más vinculado al personaje...
Sí... pero bueno, son cosas que llegado un punto escapan de tu control. Ahora es algo en lo que prefiero no pensar y he optado por dejar de luchar, algo novedoso que ya hice en ‘Los Hermanos Grimm’ cuando se planteó el problema: se lo pasé a ellos, les dije que lo resolvieran y cuando lo tuvieran claro entraría yo a hacer mi trabajo. En este punto tal y como está la situación no es una lucha mía si no que es cosa de los abogados.
No sé si lo sabes, pero Alex de la Iglesia, presentó a la prensa una secuencia de Oxford Murders con John Hurt y le señaló a él como el candidato ideal para suplir a Jean Rochefort (uno de los actores por los que Gilliam suspiró para encarnar a Don Quijote y cuya lesión fue el elemento clave en la suspensión).
(Ríe) Sí, sí realmente se parece. Es gracioso, alguien más lo dijo que sería un buen Don Quijote. Desde luego Mr Belchort no puede ya montar en caballo pero ya veremos, realmente ahora Johny Depp es una pieza muy importante, nos vimos en Londres y estuvimos charlando pero yo no podía decirle nada del tema por lo que te he explicado del guión. El problema añadido es que ahora vuelve a estar comprometido, estará un tiempo ocupado por lo que tampoco podríamos hacerla próximamente si lográramos solucionar los problemas legales.
Con una filmografía tan larga y con tantos años, te encontrarás con películas que la prueba del tiempo la han afrontado de manera diferente. ¿Cuál crees que podría tener más vigencia?
Todos me dicen que Brasil es como el mundo de hoy día. Bush y Dick Chaney han colaborado a rehacer Brasil, una película que tiene más de 20 años (ríe).
Y qué me dices de La vida de Brian...
Sí, precisamente coincidiendo con el estreno de La Pasión de Cristo de Mel Gibson organizamos un pase en NY con mucho éxito. A propósito del fanatismo La vida de Brian es la perfecta respuesta a todos los fanatismos religiosos.
Ahora quizá con la religión católica no haya tanto problema y sea menos permisiva que el mundo islámico, pero en su momento, en tu entorno por ejemplo, ¿nadie te planteó cuestiones sobre posibles sacrilegios?
Bueno, mi madre por ejemplo es una persona religiosa que va a misa todas las semanas, y vio la película y no le molestó, “es Brian no Cristo” afirmó, por lo que no le molestó.
Sí, puede ser la perspectiva para salvarla a los ojos religiosos, pero los que no la ven como el retrato de su mundo.
Sí, plasma la forma en que todos quieren creer, en que todos siguen unos pasos... la secuencia de la alpargata, que la cogen y la alzan como la alpargata del creador, un símbolo a partir del que siguen a su líder es una bonita secuencia de cómo uno interpreta cuestiones divinas y otros se muestran dispuestos a seguirlo y crean una religión por la que luego pueden llegar a matar.
Como aquello que dice un personaje de “¿qué tú no eres el Mesías? ¡Lo sabré yo que he seguido a varios!”
(Ríe) Oh sí, otra gran secuencia. Creo que hoy día podemos relacionarla con las cosas que vemos, con todo lo que estamos sufriendo en cuanto al lado religioso, con gente muy fanática que se preocupa de mantener unas normas extremadamente precisas de su visión de la religión y que matan a aquellos que se salen de ellas. En ese sentido es totalmente vigente.
-MG
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