1408

La habitación 1408 encierra entre sus paredes algún tipo de mal indeterminado que debería palidecer en comparación con los miles de monstruos errantes y seres de ultratumba de rasgos icónicos y ánimo torturador que pueblan el mundo de la ficción tenebrosa. Ni tan siquiera el hecho de basarse en un relato de uno de los escritores más prolíficos sirve para detallar sus males, su descripción, sus orígenes o la forma de enfrentarse a ellos.

La habitación 1408 es sólo una estancia de paso para una breve noche en el universo fantástico de Stephen King, cuyos lectores saben que no es extraño que un relato de apenas 40 páginas se convierta en toda una película protagonizada por actores de éxito y con gran acogida por la taquilla de su país.

Aunque atendiendo a experiencias previas, puede que resulte más cómodo adaptar un relato corto, viendo las enormes dificultades con que se ha encontrado el cine para tratar su intensidad narrativa, mutilando y maltratando sus obras en demasiadas ocasiones. 'El Cazador de Sueños' es un ejemplo relativamente reciente de sesgo brusco con cientos de páginas aniquiladas para poder cumplir con el metraje aun a costa de su sentido. Quizá 'La Ventana Secreta' tuvo más éxito por limitarse adaptar una de sus narraciones recopiladas en 'Las cuatro después de medianoche', libro al que también pertenecía el relato que se adaptó en la película 'Verano de Corrupción', con un final manipulado en el cine para evitar la imagen de un adolescente emprendiéndola a tiros contra el vecindario, algo difícilmente asumible por el público norteamericano.

El caso de 1408 es con todo particular. Curiosamente se inició como una demostración práctica de redacción para su libro 'Mientras escribo' -en el que King habla de su experiencia como escritor-, pero que tuvo que concluirse al caer este en sus propias redes y que acabó siendo publicado en 'Todo es Eventual', donde el autor reune varios relatos breves. Su intención con el recopilatorio rinde culto particular a un género que lamenta esté en decadencia en vista de las virtudes que él mismo demuestra: una mayor capacidad para la desazón por sus finales cortantes y una mayor posibilidad de tomar decisiones argumentales atrevidas que resultarían imposibles en relatos de cientos de páginas (“existen pocos placeres que superen el de sentarme en mi sillón predilecto una noche fría, con una taza de té bien caliente, y oír el aullido del viento mientras leo una buena historia que me puedo pulir en una sola sentada”).

El caso es que cuando en 'Todo es eventual' le llega el momento de presentar a la habitación 1408, él la anuncia como uno de los textos que más inquietud le ha creado, capaz incluso de amedrentar al propio Rey del Terror (“Creo que lo que nos asusta varía mucho de persona a persona [...] pero esta historia me dio miedo mientras la escribía”). En su relato, un escritor, uno más de los muchos colegas de King en su universo de ficción (donde es muy habitual que el protagonista comparta profesión con él) ve cómo en una noche todas sus convicciones se tambalean con nítidas demostraciones paranormales. Inicialmente se dirigía a la habitación 1408 a pasar una noche con el fin de culminar una más de sus obras críticas con las supuestas manifestaciones esotéricas, pero allí, Mike Enslin (John Cusack) ve como la figura de la casa encantada queda reducida a una habitación de hotel que ha absorbido algún tipo incierto de mal que puede devolverlo para quien desprecie su poder.
Para King la explicación no puede ser más lógica porque “las habitaciones de hotel son lugares espeluznantes por defecto [...] ¿cuántas personas habrán ocupado esa misma cama? ¿cuántas de ellas estaban enfermas? ¿cuántas estaban perdiendo el juicio? ¿cuántas estaban pensando en leer unos cuantos versículos de la Biblia del cajón de la mesilla antes de ahorcarse en el armario junto al televisor”.

¿Lucirá 1408 igual en la gran pantalla? Es el reto de Hálfström, un director de currículum atípico que tampoco ha contado con excesivas orientaciones por parte de King “Hablé con él, pero apenas me dijo nada de los personajes y fue más para desearme suerte”. Una demostración más del desinterés que el propio escritor ha reconocido que le causa el resultado final de sus historias, donde manifiesta su simpatía por algunas (Cuenta conmigo) y su desprecio por otras (El Cazador de Sueños), al margen siempre de El Resplandor, a la que aún valorando de forma positiva no se siente del todo cercano por el hermetismo con el que el siempre particular Kubrick trató su obra.




[ Aterrando en pequeñas dosis]

¿Puede un relato de apenas 40 páginas con tan sólo unos hechos anormales, por muy anormales que sean, dar para un largometraje? Este es el reto en manos de tres experimentados guionistas. Matt Greenberg, autor de varios guiones relacionados con el género (entre ellos un episodio de Maestros del Horror, 'Halloween 20 años después') y de otras obras fantásticas como la postapocalítptica lucha contra dragones de 'Reign of fire' se une a la pareja de Scott Alexander y Larry Karaszewski, acostumbrados a trabajar juntos en obras tan diferentes como el guión de 'Agente Cody Banks', 'Man On The Moon' (biopic de Andy Kaufman a mayor gloria de Jim Carrey), o la adaptación del libro de Rudolph Grey que sirvió para la 'Ed Wood' de Tim Burton (además, Alexander, hizo sus pinitos en el género con Historias desde la Cripta).
Por otro lado y por encima de la extensión, las características de un relato como 1408 eran a todas luces incompatibles con el soporte fílmico por lo que los propios autores fueron conscientes de las licencias que debían tomar para llevarlo a puerto. "El relato corto de Stephen King no tiene en realidad un final cinematográfico. Así que, tuvimos un cambio de impresiones y examinamos distintos tipos de finales", afirma su director. Como vía para moderar ese exceso de decisión sobre una obra ajena (o más que probablemente, asegurarse ingresos extra), las versiones alternativas del final son el jugoso añadido que se prepara para la versión en DVD de la película. Es por ello que la mayor parte del rodaje se hizo sin tener decidido cuál sería el desenlace, y este se tomó tras varios visionados de la cinta.




[ Dos actores de lujo y un crítico sueco metido a director]

Tras unos inicios como crítico, Mikael Hálfström, formado en la Universidad de Estocolmo y en la Escuela de Artes visuales de NY comenzó su andadura como realizador como director adjunto -mientras ejercía como coguionista- en programas para la televisión sueca. Posteriormente siguió su carrera dentro de las películas dramáticas en su país y obtuvo el reconocimiento de la crítica con Days Like These” (Leva Livet, 2001) y "Evil”, de donde sacó un repertorio de fieles colaboradores que le acompañan ahora y que tienen entre sus filas al montador nominado a Oscar Peter Boyle. Su atípica experiencia en el cine le llevó a abordar 1408 con la intención de hacer un retrato diferente de lo que el género pide: "Era muy importante para mí que "1408" no pareciese una película de efectos visuales". En ese sentido le parecía "estimulante contar con un personaje con el que trabajar durante tanto tiempo en una habitación", para lo cuál consideraba un lujo contar con Cusack "debíamos potenciar a Enslin, de modo que el público quisiera acompañarlo a lo largo de toda su singladura [...]El público necesita, no sólo comprenderlo y comprender su lugar en la vida, sino también sentir simpatía por él.”
El otro personaje clave del relato, el Señor Olin, recae a su vez en Samuel L.Jackson. Su importancia reside en que como encargado del hotel trata durante la primera mitad del texto de disuadirle sobre su intención de pasar noche en esa concreta habitación, enumerando las desgracias que la han rodeado durante años (y que son para no dormir). Lejos de lograrlo, su función refuerza el escepticismo y la determinación de Enslin, quien además se toma como un reto no darle la satisfacción de rendirse y aparecer humillado. Grave error.

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-Redacción