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The Elder Scroll V: Skyrim
Si por algo destacan las creaciones de Bethesta, es por la coherencia y la riqueza del mundo en el que se desarrolla, plagado de detalles y referencias históricas capaces de absorber nuestro tiempo y conocimiento si nos interesa profundizar. Hablar con sus habitantes o dedicarnos a la paciente lectura de los cientos de libros disponibles nos permitirá conocer detalladamente el mundo en el que nos movemos, obteniendo información que probablemente pase desapercibida para los aventureros más interesados en ir directos al grano. No conviene desechar totalmente su lectura incluso si no nos apetece leer, ya que junto a libros repletos de historias interesantes hay tomos que nos servirán para mejorar de inmediato ciertas estadísticas de nuestro personaje, como la magia, el robo o la fuerza, por citar algunos ejemplos.
El imperio trata de resurgir en una época situada 200 años después de los acontecimientos vividos en Oblivion, pero su fuerza ya no es la que era. Pronto podremos comprobar cómo vivimos en medio de una guerra civil en ciernes, con regiones descontentas y partidarios de la rebelión. Será en este contexto donde nos moveremos, llegando un momento donde podremos decantarnos por alguno de los bandos en liza, no sin antes disfrutar explorando cada rincón de Skyrim, un mundo enorme lleno se sorpresas, peligros y aventuras.
Durante la introducción, seremos transportados en un carro de prisioneros junto a otras personas, ladrones o rebeldes contra el imperio. Nuestro destino es morir ejecutados en cuanto lleguemos a nuestro destino, pero antes de afrontar este difícil momento, tendremos la oportunidad de construir y definir nuestro personaje en función de la raza, el sexo y los rasgos físicos que estimemos oportunos. Siendo esta una gran oportunidad para personalizar al protagonista, siempre podemos tirar de las opciones predefinidas y modificar algunos aspectos. En relación a las diferentes razas ( disponemos de un total de 10 diferentes) es importante estudiar cual nos beneficia más a la hora de construir nuestro personaje, ya que en las descripciones comprobaremos como cada una de ellas tiene atributos que mejoran su aptitud para ser mago, guerrero o ladrón, (en función de la fuerza o la inteligencia) como una mejor predisposición para luchar de los nórdicos o inmunidad a ciertos elementos como pueden ser los Elfos oscuros, si bien es cierto que seremos nosotros quienes moldearemos nuestro personaje gracias a los puntos de experiencia.
Como siempre será mejor intentar conseguir un personaje equilibrado, ya que si nos decidimos por ejemplo por un mago puro los comienzos hasta conseguir cierto nivel pueden ser más duros. Para los principiantes, un guerrero con ciertas habilidades mágicas puede ser una opción más llevadera.
Tras un comienzo guiado por los acontecimientos Elder Scroll V: Skyrim nos deja a nuestro libre albedrío justo a la salida de una cueva. Un mundo inmenso se abre ante nosotros sin ningún límite para desplazarnos, pero lo más seguro y recomendable será ir hasta la ciudad más cercana, donde podremos empezar a realizar misiones o pequeños encargos en forma de misiones secundarias.
Es en este punto, donde una vez más reside gran parte de la grandeza de Skyrim. Cada pequeño pueblo o ciudad tiene sus problemas, disputas, riñas de enamorados, personajes molestos o cuentas que saldar, por lo que casi sin darnos cuenta estaremos involucrados en pequeñas y grandes tareas con las que podremos ayudar a sus habitantes, consiguiendo a cambio dinero y experiencia como recompensa. Poco y dependiendo de nuestro interés por las pequeñas cosas, avanzaremos en la historia, nos uniremos a los rebeldes o al imperio y forjaremos un personaje poderoso.
[ Cuero y Acero, Armas y Armaduras en Skyrim]
La cantidad de armas y armaduras es casi inabarcable, y si bien podemos comprar parte de ellas en los comercios o herrerías, lo mejor será rebuscar entre los cuerpos de nuestros enemigos, ya que combates no nos van a faltar.
Por si fuera poco, siempre podremos aprender de un herrero como crear armas y armaduras o como mejorarlas, siempre que tengamos los elementos necesarios como lingotes o cuero, mejorando nuestras habilidades cuanto más tiempo dediquemos a estos menesteres. Encontrar ciertas gemas nos permitirá forjar algunas muy especiales, siendo una pequeña parte de un mundo en lo que respecta a configuraciones y equipamiento.
La mejora de cualquier habilidad, ya sea magia, lucha, tiro con arco o alquimia (preparación de pociones) se produce cuanto más se usen, pero podremos encontrar academias o personajes que nos permitan entrenar y mejorar en determinados aspectos a cambio de nuestro dinero. Es a la hora de moldear a nuestro personaje donde vamos a encontrar un mar de opciones. Como ya hemos comentado, al usar armas, hechizos, ganzúas, etcétera, iremos mejorando esas aptitudes, pero será al subir de nivel cuando podremos añadir puntos donde más nos interese.
Al conseguir la experiencia necesaria para subir de nivel escogeremos potenciar la magia, salud o aguante, para luego mejorar capacidades más concretas. Entre ellas estarán las armas a una mano, a dos, armadura ligera, pesada, o distintos tipos de magia, ya sea centrada en la destrucción, ilusión o restauración por citar algunos ejemplos. Cada habilidad desgrana una serie de nuevos golpes, mejoras con una clase de arma o hechizo en un árbol distinto para cada una de las 18 posibilidades, invitando a volver a disfrutar de la aventura formando un personaje totalmente diferente.
El conseguir experiencia y mejorar nuestras aptitudes es importante, debido al alto número de combates que nos espera y a una dificultad que no ahoga pero que nos pondrá continuamente a prueba. Sin llegar a los extremos de aprender “a palos” de Dark o Demon's Souls, vamos a morir más de lo que pensamos. No en vano, nuestro personaje puede ser muy fuerte frente a cierto tipo de enemigos pero ser débil frente a magos, por lo que habrá que prestar atención a hechizos o pociones con las que reforzar nuestros puntos débiles (si nos atacan con fuego o hielo utilizaremos pociones o pergaminos que mejoren temporalmente nuestra resistencia a este elemento) artículos que podremos usar a pesar de no ser un mago, por supuesto sin obtener la misma eficacia en su resultado.
Un compañero siempre será una buena opción, y podremos disponer de uno casi desde el inicio si permanecemos atentos a las misiones secundarias. Algunos se unirán a nosotros de forma voluntaria mientras que otros serán simples mercenarios a sueldo. Suelen ser útiles sobre todo en combates con varios enemigos, pero no conviene dejarles todo el peso de la lucha ya que su resistencia no es demasiado alta y sobre todo no conviene salir corriendo como alma que lleva el diablo, suelen perderse con facilidad. Es muy importante destacar la mejora en regular la dificultad que ofrece Skyrim, ya que ofreciéndonos retos constantes ya no se regula siempre a nuestro nivel, manteniendo el poder de los enemigos en las mazmorras desde que hemos accedido a ellas. Esto permite la posibilidad de volver más tarde si nos ha resultado demasiado difícil inicialmente.
Los desplazamientos hacia el destino para una misión serán de todo menos tranquilos. La vida sigue su curso y por Skyrim pululan bandidos, peligrosos animales o amenazas más poderosas e importantes como los fortísimos gigantes, cuyos martillos y enorme resistencia nos pondrán en serios apuros. Los habitantes también siguen su vida y realizan sus actividades, para algunos algo trivial pero son esos detalles son los que engrandecen la experiencia de Skyrim. El momento mítico llegará en los combates frente a dragones, algo que merece la pena vivir y que tampoco queremos destripar. Tan solo diremos que vais a disfrutar y que una vez alcanzado un punto de la historia estos podrán aparecer de forma aleatoria, atacando con fuego, hielo, etcétera, dependiendo del tipo de dragón. Ir a cazar mamuts es también especialmente peligroso, ya que suelen ir acompañados de gigantes. Estos energúmenos suelen ir armados con enormes mazos cuyo impacto nos puede matar de un golpe mientras nuestro cuerpo inerte se desplaza varios metros por el aire, por lo que no conviene acercarse sin estar totalmente preparados.
Que decir de las misiones, prácticamente infinitas en un título donde hay gremios de magos, ladrones... cientos de misiones secundarias por parte de ciudadanos, la historia principal. Casi se puede afirmar, como es habitual en los títulos de Bethesta que la cantidad de tiempo que vamos a pasar deambulando por Skyrim estará determinada por nuestras ganas de seguir disfrutando. Además de su enorme contenido, su rejugabilidad sigue siendo enorme, creando un nuevo personaje mago, asesino o ladrón, de una raza diferente, etcétera. Los veteranos saben de lo que estamos hablando y no serán pocos los que superen las 200 horas en un título realmente ambicioso.
[ Un inmenso y bello viaje]
El salto gráfico y las mejoras respecto a Oblivion se dejan notar desde el primer paseo en el carro de prisioneros. Aquí ya podemos contemplar como el modelado y el rostro de los demás personajes y habitantes tiene un mayor nivel de detalle, sin que sea necesario utilizar el recurso de hacer zoom sobra la cara de nuestro interlocutor. La escala del mundo de Skyrim es una vez más enorme y eso conlleva ciertas limitaciones si nos ponemos a observar de cerca algunas rocas o paredes, pero el global es ciertamente notable, tanto en texturas, como a la hora de construir un mundo lleno de riachuelos, cascadas, ventiscas... da gusto pasear por esos bosques y montañas. El detalle de armas y armaduras, así como la construcción y el detalle de casas, posadas o castillos, muestra un nivel artístico que pocas compañías pueden conseguir, otorgando fuerza y personalidad a cada rincón, cueva o ciudad de Skyrim.
Otra decisión que desde aquí aplaudimos enormemente ha sido la decisión de doblar a todos y cada uno de los personajes que nos encontraremos. No importa si tiene 2 frases o es uno de los protagonistas, todos nos contestarán en perfecto castellano, manteniendo una calidad fantástica gracias a un doblaje impecable y de muy alto nivel. Teniendo en cuenta la grandísima cantidad de personajes, el trabajo ha tenido que ser ingente, y la inversión sin duda notable. Que decir de los efectos de sonido o la música, basta chocar el acero, golpear un escudo, sortear una ventisca o pararse un momento a escuchar a los bardos, para constatar que nada se ha dejado al azar y que se ha trabajado en todos los aspectos.
Algunos detalles pueden no gustar a los más puristas, como por ejemplo eliminar el desgaste de las armas y por lo tanto dejar de necesitar acudir a un herrero para su reparación. Sin dejar de tener cierta razón, lo cierto es que a veces resultaba un poco engorroso, y hemos de reconocer que a nivel particular nos ha quitado un peso de encima, sin perder ni un ápice de inmersión durante el desarrollo.
-J.Raul Sotomayor
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