Sonic y Mario en los Juegos Olímpicos

Tres franquicias en una: eso es Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos. El sello oficial de las Olimpiadas, junto con los estandartes de Mario y el Sonic Team, reunidos en un mismo cartucho. Para la versión de Nintendo DS que nos ocupa, nos encontramos con un título demasiado cercano en fechas al recientísimo Mario Party DS, porque el planteamiento es el mismo. Minijuego tras minijuego, unidos en una suerte de circuitos, desbloquearemos una a una nuevas pruebas deportivas, como ya pudimos jugar en el disco con el mismo nombre para Wii antes de fin de año.

No hay tantas pruebas como en aquel, pero los personajes jugables siguen siendo los mismos: son el único aliciente real para un título que no destaca en su jugabilidad. Por el lado de Nintendo, Mario, Luigi, Peach, Daisy, Wario, Waluigi, Yosh y Bowser dan la cara. Por el de Sega, son Sonic, Shadow, Tails, Knuckles, Amy, Rouge, Eggman y Vector quienes hacen su aparición. Un reparto destacable y significativo de cada compañía, puestas al servicio del entretenimiento familiar.


[ Enemigos de ayer, amigos de hoy]

¿Cuánto les habrá costado negociar los acuerdos para reunir a estos viejos competidores? Sonic lleva tiempo rindiendo cuentas con Nintendo desde la conversión para Game Cube de Sonic Adventure 2, con el subtítulo Battle. Y alguns de los juegos para Sonic más favorecidos de los últimos años, por no decir abiertamente los mejores de este siglo, han sido los Sonic Advance para la consola del mismo nombre en la compañía de Mario. Por tanto, que las carreras de ambos iban a quedar ligadas en algún momento era una conclusión bastante razonable. En verdad, Sonic ha perdido credibilidad con esta maniobra. Ya no es el erizo azul supersónico que era, sino que ha de competir como iguales con el saltimbanqui de Mario en carreras de cien metros lisos. Todo sea por la igualdad de condiciones.

No hay un modo historia con argumento. Los personajes de videojuego han llegado de pronto a Beijing, y todos a bailar en el estadio. Hay pruebas para todos los gustos: carreras, gimnasia, natación, ciclismo, esgrima o tiro son solo algunas de las disciplinas disponibles. Por supuesto, algunos personajes están más predispuestos hacia algunos deportes que otros: contar con Tails, con sus dos colas que le permiten volar, en Salto de Trampolín, con Sonic en 400 metros vallas, o con Bowser en Boxeo, es partir con una cierta ventaja. Pero no es imposible derrotar al puercoespín azul en velocidad con cualquier otro competidor. A medida que venzamos en las pruebas propuestas, conseguiremos nuevos desafíos que podremos jugar en el modo Libre, o en Misiones individuales, especializadas para cada uno de los protagonistas.

Y, sin embargo, Mario y Sonic Etcétera falla en su mecánica de juego. En la mayoría de las pruebas no existe una competencia real con el resto de jugadores: no podemos chocar con ellos, impedirles ejecutar su maniobra o fastidiarles de algún modo. En las carreras, cada uno circula por su carril. En las pruebas de atletismo, se lanza la jabalina y se salta por turnos. Quien mejor ejecute la acción se llevará el gato al agua, en una secuencia que debemos repetir una y otra y otra vez. Si un título de estas características en PSP hubiera sido un machacabotones, aquí tenemos un destrozapantallas, que nos obligará a utilizar el stylus en la táctil, izquierda y derecha para correr, toca para saltar y golpear, muévelo lo más rápido que puedas para coger velocidad. Quien mejor lo haga (mover el palito, vaya), será el ganador.

Tan solo algunos duelos se libran del castigo de la repetición. Las pruebas Fantasía, que se escapan de los protocolos olímpicos e incluyen ataques especiales, combos y carreras libres, se respiran como una brisa fresca, pero que rápidamente nos conduce al mismo punto de partida: si quieres seguir desbloqueando minijuegos, tendrás que superar de nuevo diez de los que ya has jugado treinta veces. Hasta que te canses.

Más allá de los personajes, es la modalidad multijugador la que se lleva los honores en este cartucho: los gráficos son aceptables y la música se limita a algunas melodías y fanfarrias deportivas. Como broche, completa el título un menú de divertimentos relacionados con curiosidades del mundo olimpico. Y poco más. SyMenJO es un arcade deportivo entretenido que da para unas cuantas horas de juego y algunas buenas partidas entre colegas de Nintendo DS. Quien quiera ver una auténtica competición entre estas dos estrellas del videojuego, hará bien haciéndose con el futuro Super Smash Bros Brawl: mientras tanto, pueden abrir boca con el Salto de Longitud. Después ya no habrá tiempo para el descanso.


-Pedro Kat