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Shadow the Hedgehog - critica de videojuegos
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Shadow the Hedgehog

La sombra de nuestro pasado nos persigue

Un artículo de Pedro Kat || 05 / 12 / 2005

Con un arma bajo el brazo



En esta ocasión el objetivo no será tanto avanzar a toda carrera por los distintos niveles como cumplir determinadas misiones. Cada fase presenta dos o tres objetivos posibles: uno del lado heroico (Sonic & Co.), uno del lado malvado (Black Arms), y otro neutral (que SÍ consiste en atravesar la fase sin cumplir con ninguno de los objetivos anteriores). Y no serán condiciones sencillas: en ocasiones deberemos encontrar un número determinado de ítems, o destruir a un cierto número de enemigos (¡o a todos ellos!). Según la misión que cumplamos, accederemos a una fase distinta, reflejando la posición de Shadow entre el bien y el mal. La historia completa la conforman tan solo siete fases, pero tenemos hasta 22 diferentes, que podrán jugarse si cumplimos la misión concreta que las activa. Y, por supuesto, la cantidad de finales alternativos responde a todas las posibilidades. Escojamos la opción que escojamos, iremos desentrañando toda la verdad sobre los sucesos acontecidos en Sonic Adventure 2, acompañados por viejos conocidos de la saga, desde el mismísimo Sonic hasta el Equipo Chaotix, que reaparecieron en Sonic Heroes tras años de olvido. Tras cada fase obtendremos, además, una o varias Esmeraldas del Caos, verdadero objetivo de Shadow para recuperar su memoria perdida.

Y nuestro héroe (o villano, como prefiramos) no se anda con chiquitas. Cualquier arma que encontremos a lo largo del juego podrá ser empleada para acabar con rivales o amigos indistintamente, desde ametralladoras, a lásers o sables, además de los movimientos habituales de giro y salto de toda la vida. Y también contaremos con distintos vehículos, desde torretas de disparo a jeeps del ejército. Además, Shadow cuena con dos movimientos especiales que se pueden cargar cuando sus barras de energía se llenan: el Chaos Blast, que crea una onda expansiva alrededor de Shadow que lo destruye todo a su paso, y el Chaos Control, que nos permite teletran-sportarnos a un punto más avanzado de la fase, atravesándola en unos instantes. Sin embargo, en ocasiones las armas y habilidades más poderosas serán un incordio para cumplir misiones en la que el detalle y la cautela serán la baza de nuestro éxito.

La perfección es un mito



La historia es una maravilla para los aficionados a la serie. El motor gráfico del juego está basado en el sistema Renderware, que permite crear juegos con gráficos sencillos adaptables a todas las plataformas, muy rápidos a la hora de cargar (ideales para un juego con fases tan largas y rápidas como este), pero que no cuentan con la calidad que uno desearía a estas alturas, a un paso de la nueva generación de consolas. El control de Shadow es en ocasiones más caótico que las Esmeraldas que debe encontrar: para empezar, al contrario que su homónimo azul, Shadow no corre, sino que se desliza con sus zapatillas especiales, por lo que acciones simples como frenar o calcular dos o tres pasos al borde de un abismo pierden mucha precisión. La cámara, además, no siempre nos acompañará como desearíamos, y no es posible moverla a placer al tiempo que nos desplazamos con el personaje (como sucede con otros plataformas, como cualquiera de la saga Jak & Daxter, por ejemplo). Para rematar, acciones como recoger armas no son automáticas, sino que tendremos que situarnos JUSTO encima del arma en concreto y pulsar cuadrado, lo que hace que la acción pierda parte de la agilidad sin detenimiento de los títulos de Sonic Team.

A pesar de todo, esta entrega cuenta con alicientes de sobra para convertirse en un buen juego. Partiendo de que resulta ser la continuación de una de las series más longevas de la historia de los videojuegos (catorce años ininterrumpidos), recupera a todos los carismáticos personajes de la saga, y presenta el lado más oscuro del mundo de Sonic. Además, es un título mucho más largo que los anteriores, quizá por la complejidad de sus misiones (fases que en ocasiones duraran veinte minutos hasta ser superadas), y por la cantidad de posibilidades que ofrece a lo largo de la historia. Y, por supuesto, cuenta con textos en castellano (voces en inglés), opción de visión a 60 herzios (con la que los gráficos ganan mucha soltura), y una banda sonora al nivel de la saga, con temas de Crush 40, entre otros. A la espera de Sonic Riders (el de carreras sobre tablas de skateboarding, anunciado para 2006), y de Sonic the Hedgehog (el que se espera sea EL JUEGO de Sonic, de hecho, mantiene el nombre del juego original del que nació todo) ya para las consolas de nueva generación este resulta un buen paso intermedio, que cierra las incógnitas de juegos anteriores y ata todos los cabos sueltos desde Sonic Adventure para abrir nuevos argumentos en la serie. Oscuro, veloz, imparable. SEGA sabe como mover a sus personajes estrella con este título, imprescidible para fanáticos, entretenido para todos.

FICHA TÉCNICA DE SHADOW THE HEDGEHOG

Compañía: SEGA
Análisis efectuado en: PS2

80

Gráficos:  
No son una maravilla, pero cambian mucho con la opción de 60 hz.

90

Sonido:
Al estilo rock de Sonic, con toques más metaleros y oscuros.

84

Jugabilidad:
Controles clásicos, con menos precisión que los habituales.
Lo mejor:  

-Larguísima vida de juego
-Tú escoges el camino a seguir: héroe o malvado.
-Una atmósfera oscura, en la tendencia de otros juegos actuales.
-Un nuevo juego de Sonic siempre es bien recibido.

Lo peor:

-Gráficos pobres en comparación con otros plataformas
-Control impreciso en ocasiones
-La cámara no siempre será nuestra aliada

Puntuación:

86

El título que atará los cabos sueltos en entregas anteriores.



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