Para quien no haya seguido la trayectoria de esta compañía, bastaría con disputar unas breves etapas a bordo de un coche WRC, para darse cuenta de cómo a través de los años Codemasters ha ido acumulando sensaciones y experiencia en el género de la conducción. Dirt 3 es un buen ejemplo de ellas, a pesar de lo cual y echando la vista atrás en su historial, no dejamos de echar de menos otros enfoques y planteamientos, antaño santo y seña de sus juegos de conducción y un claro ejemplo para otras empresas.
Disfrutaremos de una mejora en el control respecto a los dos primeros Dirt.
Nos referimos a las primeras entregas de Colin McRae, con su equilibrio perfecto entre arcade y simulación representando un campeonato del mundo de Wrc al que muchos nos gustaría que volvieran. Parte de esas buenas sensaciones regresan en Dirt3, un título simplemente espectacular que ha depurado la conducción y mejorado el realismo de anteriores Dirt. También aumenta la cantidad de etapas de Rally puro que tanto nos gustan y que sinceramente, componen las mejores partes de un conjunto donde prima la diversión y el espectáculo por encima de todo. Por ello hay que aproximarse a Dirt3 como lo que es (un juego de conducción y espectáculo) y no como lo que nos hubiera gustado que fuera (un juego donde disputar el campeonato de Wrc) porque de no ser así cometeríamos una injusticia con un título cuidado hasta el más pequeño detalle.
Dirt 3 vuelve a ofrecernos una gran variedad de pruebas diferentes: Rally, Rallycross, Land Rally, Gyhmcana, Head 2 Head o Trailblazer., al tiempo que se añaden vibrantes carreras nocturnas o nevadas (incluso ambas a la vez). Esta diversidad de pruebas nos ofrece en esta entrega un mayor número de contenido de rally tradicional contra el crono (según sus responsables hasta un 60%) lo cual desde estas páginas le agradecemos eternamente. Obviamente no estaremos contentos mientras el total de rally no sea el 100x100, sobre todo porque las sensaciones y el control son impecables en esta modalidad.
Con o sin las ayudas activadas disfrutaremos con el realismo aplicado, diferenciándose perfectamente las superficies e incluso la diferencia de peso entre un vehículo de 1000 o 1300 kilos a la hora de controlarlo, gracias a una física realmente sobresaliente que también permite apreciar las diferencias entre las distintas superficies, ya sea asfalto, barro, nieve o gravilla. En este punto el avance es notable respecto a las entregas anteriores por lo que disfrutaremos de una mejora en el control respecto a los dos primeros Dirt, una prueba más de que el equipo de carreras de Codemasters sería capaz de crear un título de conducción totalmente realista si realmente se lo propusieran.
Para introducirnos poco a poco, tendremos 3 niveles de dificultad, “Principiante” , “Intermedio” y “Avanzado” . Mientras que el primero es totalmente accesible a cualquier jugador y apenas representa un reto, Intemedio ya empieza a exigirnos y a mostrarnos lo que puede dar de sí por su física y control. Avanzado presenta un alto nivel de exigencia y realismo al que no todos estarán acostumbrados, pero que sin duda ofrece los mayores desafíos y la mayor satisfacción al superar las pruebas. En cualquier caso la dificultad se puede variar en cualquier momento, por si alguna prueba en especial nos resulta demasiado dura.