Buscar en
Estás en CINE >> BLOGS >>

Anime Nippon (vol.5): Redline

Un artículo de Eduard Terrades Vicens || 11 / 2 / 2013
Pantalla Invisible

Takeshi Koike, el aclamado animador vinculado históricamente al estudio Madhouse, decidió tunear su mega revolucionada mente para desarrollar, junto al cineasta Katsuhito Ishii, una anfetamina animada que se desarrolla en una improbable distopía futurista, en que la mecánica automovilística se une al corazón de dos jóvenes pilotos que, aun no lo saben, pero terminarán enamorándose al final de una carrera extremadamente veloz, disputada y truncada por un ejército del aire que, de forma dictatorial, se dedica a amañar la máxima competición bajo cuatro ruedas que existe en toda la vía láctea.

Pantalla Invisible



¿Cómo definir este acelerado anime que te insufla de adrenalina a medida que avanza su metraje? Podríamos considerarlo como un cruce posmoderno entre las películas mentales que nos habíamos montado de niños con nuestros queridos “hot wheels” y un capítulo alargado de Los Autos Locos, esa serie de animación producida por Hanna-Barbera, que a su vez se basaba en La Carrera del Siglo (1965), la mítica producción de Blacke Edwards en donde una serie de pilotos audaces debían recorrer la distancia entre Nueva York y Paris con sus locos cacharros. En Redline (2009), título del filme y que además da nombre a la propia carrera suicida, también encontramos a una serie de intrépidos pilotos, excéntricos, mutados algunos de ellos por la inexplicable fusión entre distintas especies extraterrestres que han invadido un mundo muy alejado al que conocemos, y que buscan la fama a través de estas competiciones de alto voltaje, en la que incluso pueden perder la vida. Así arranca el largometraje: en la mitad de una de estas carreras, cuyo máximo aspirante al premio es un apuesto joven de apariencia “rockabilly” que, justo cuando está a punto de alcanzar el Olimpo de los dioses, su portentoso vehículo amarillento salta en pedazos por un inexplicable fallo eléctrico en el motor. En realidad, todas las sospechas apuntan a que su mecánico lo ha vendido a la mafia y había programado un explosivo para que volara por los aires unos segundos antes de que pudiera cruzar la meta. La caída y ascensión le servirán a este outsider para que le bajen los humos, devolverle la humildad perdida a consecuencia de las competiciones, a recordarle los motivos que le impulsaron a convertirse en piloto profesional y encontrar el amor de su vida, una muchacha que huele la gasolina con pasión y que ha batallado mucho para hacerse un puesto entre esos pilotos de élite interestelar.

Pantalla Invisible



Introducir este original anime para adultos nos hace remitir a su estudio: Madhouse, uno de las compañías más importantes en los últimos veinticinco años, dedicada en plena alma a confeccionar fantasías animadas de calidad y con cierta propensión a convertirse en obras de culto instantáneas una vez presentadas en sociedad. Takeshi Koike es uno de sus máximos representantes, siempre como animador o director en chef del departamento de animación de aquellos animes en los que ha podido poner su pezuña para demostrar su talentosa visión vanguardista animada, alejada de los tópicos de los anime para adolescentes. Sus señas de identidad son altamente reconocibles en todas las obras en las que ha participado. Si hay que ver similitudes estilísticas entre Redline, su opera prima en el terreno del largo, y otros trabajos recientes suyos, solo falta repasar su segmento World Record para The Animatrix (2003), su contribución en Afro Samurai (2003) o su labor en la parte animada para desarrollar el flashback sangriento de Kill Bill vol.1 (Quentin Tarantino, 2003) a ritmo de RZA. Pero sobre todo su participación como animador principal en el mediometraje Dead Leaves (Hiroyuki Imaishi, 2004), siendo éste el que tiene más puntos en común con Redline, a pesar de haber sido producida y elaborada por la competencia, es decir, por el estudio Production I.G.

Pantalla Invisible



No podemos olvidar su estrecha amistad con Katsuhito Ishii. Fruto de ella, y de haber contribuido a los efectos digitales de algunas de sus películas más fantasiosas (atención a su labor en The Taste of Tea y Funky Forest), fue la manera de conseguir su puesto como director en Redline, pues el concepto original parte de una idea del propio Ishii. El resultado es deslumbrante, caótico en algunas secuencias, un poco abigarrado en su tratamiento del color (marca de la casa en la mayoría de los anime en los que Koike ha puesto sus manos en los últimos años) y con un sabor muy nostálgico por ese cyberpunk animado con el que tanto babeábamos cuando se produjo esa primera explosión del anime en Occidente a principios de los 90. Motivos que justifican su encumbramiento como una de las piezas fundamentales del cine animado japonés para público maduro de esta primera década del siglo XXI, o al menos en su variante genérica retro futurista. Si os fascina la velocidad animada, esa sensación vertiginosa de veros atrapados por una ciencia ficción avasallante, sin demasiada lógica, pero que consigue hacer volar vuestras mentes más allá de la vida cotidiana, este es vuestro anime: 97 minutos que os harán derrapar de emoción por un mundo de cardíacas carreras impensables en cualquier circuito cerrado y que nos devuelven al mejor anime para adultos en el que todo es probable y nada imposible.

Ediciones disponibles: editada en DVD y Blu Ray en Inglaterra y Francia. La edición francesa viene con una caja de cartón brillante y con dos discos repletos de extras, en los que se incluye el making-of, muchas entrevistas al equipo y secretos exclusivos del rodaje.



Pantalla Invisible

La sección en donde se dará a conocer obras perdidas del cine, de ayer y de hoy, con el objetivo de que lleguen al espectador con mayores inquietudes cinéfilas

Actualización: Lunes.

Blog administrado por Eduard Terrades

ARTICULOS DE PANTALLA INVISIBLE

Buscar PANTALLA INVISIBLE en

Buscar PANTALLA INVISIBLE en NEWS









© Revista Fandigital.es 2000-2015
Revista iPad / | Contactar